Estaba todo el grupo aún con los ojos cerrados en la meditación consciente del verdadero perdón. La descripción que mas podría acercarse para definir ese momento profundo, tranquilo y en paz, es de quietud y silencio mental interno.  Las palabras no pueden alcanzar a plasmar esa sensación de expansión y libertad.

Luego, cada uno fue abriendo lentamente los ojos siguiendo  la instrucción de hacerlo, sin prisa, sintiendo el ritmo individual hasta que todo el grupo estuvo nuevamente en el salón con los ojos abiertos.

En ese momento Luz Stela  alzó la mano para compartir su experiencia. Ella se había equivocado de salón. Tuvo una confusión con el nombre del evento, con el lugar, con el tema. Nos hizo reír varias veces mientras nos contaba  los momentos indecisos que tuvo antes de entrar, las preguntas que se hizo internamente y lo que se decía a si misma.

Estábamos al final del primer día del Congreso del Perdón en el horario nocturno que lo habíamos llamado conversatorio.

Jorge Lomar y yo también acabábamos de abrir los ojos y le dimos la bienvenida cuando nos dijo su nombre y comenzó a contarnos su experiencia.

“Salí pensando apresuradamente que había una capacitación de  Red Papas del colegio de mi hija. Cuando llegué al lugar, le pregunté al portero donde era la reunión, él me indico que el segundo piso”.

Al dirigirme al segundo piso, me encuentro en la mesa de la recepción, que esa no era la infraestructura ni la información, ni el logo de la conferencia del colegio de mi hija sino que decía Punto de Paz Colombia.  No tenia ni idea que era eso y solo estaba pensando en la conferencia del colegio de mi hija.   En ese momento me di cuenta que la confusión era que había recibido un correo de Punto de Paz, y no de Red Papas y me había equivocado de lugar,  día y  fecha”.

El grupo soltó en ese momento  una carcajada.

Sin embargo me acerque a la mesa y les pregunté  por Red Papas;  les comenté que me había equivocado.  Me despedí y fui a buscar otro salón. Al no encontrar nada decidí volver y preguntar que era esa conferencia que estaban ofreciendo.

Mientras estoy frente a la mesa de inscripciones me decía a mi misma, que será esto? Hay tantos grupos tan raros, será una secta? Algún culto raro?

La persona que estaba en la mesa de inscripciones “interrumpió” mi pensamiento, la conversación que estaba teniendo conmigo misma y me dijo.: Esto es un congreso acerca del perdón, para aprender a percibir la vida de otra manera.

Decidí darme la oportunidad.  En ese momento cuando ella me menciono el valor de la entrada,  le comenté que solo tenia en mi cartera $5.000.oo.  Estuve a punto de devolverme cuando  metí la mano nuevamente para verificar y  literalmente me encontré con un billete de $50.000.oo en otro compartimiento de la cartera, así que me dije:  tengo dos horas previstas para este tiempo, para escuchar esta conferencia.  Me  llamo la atención la palabra perdón, estaba reflexionando sobre eso y en ese instante salió tu hija Sandra y me dijo:  Si estas aquí es por alguna razón, entra y hablamos al final.  Ese fue el último empujón, así que entré y aquí estoy.”

Luego Luz Stela hizo una pausa  y dijo:

 “No me equivoqué, me encontré”

Todos nos sonreímos y  en ese momento le comenté: así es como trabaja el verdadero perdón, solo hay que aceptarlo  aprender a escucharlo y practicarlo.

Luz Stela comentó finalmente que cuando llegó tenia mucho dolor en el cuerpo y que después del conversatorio el cual comenzó inicialmente con una serie de preguntas sobre el perdón elaboradas por Martín Tapias  fue sintiendo en la medida que avanzaban las respuestas que se encontraba en el lugar correcto.  Una vez terminada la meditación exclamó me siento liviana, sin peso, gratamente sorprendida y en ese momento una sonrisa se dibujo en su rostro.

Pilar Jaramillo.

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